"La educación como práctica de libertad, al contrario de aquella que es práctica de la dominación, implica la negación del hombre abstracto, aislado, suelto, desligado del mundo, así como la negación del mundo como una realidad ausente de los hombres.”

sábado, 26 de febrero de 2011

¿Por qué quiero ser maestra?

¿Por qué quiero ser maestra? Es una pregunta que seguidamente me hacen y porque no, yo también me hago.
¿Por qué quiero ser maestra? Me dicen, todos.
Me pregunta mi vieja, que es docente hace 25 años, y sabe en carne propia lo que eso significa. Me pregunta mi viejo, que con mis notas siempre pensó que iba a ser doctora o presidenta. Me dicen mis amigos (cercanos y lejanos) a pesar de que algunos ni siquiera estudian. Me preguntan los vecinos, los conocidos, los amigos de mis amigos, todos me preguntan. Pareciera que a absolutamente todos  les preocupa que un joven no estudie, pero más le preocupa si lo que decide estudiar es para ser maestro.
Y yo siento esa contradicción todo el tiempo.
Voy caminando, feliz con mi vida, hasta que alguien viene y me pregunta: -¿Y vos linda estudias?- a lo que respondo, -¡Si! ¡Estudio!- y ves esa sonrisa en el otro como pensando "qué bueno una joven que no desperdicia su vida en el arte de vaguear" y ¿qué estudias?- pregunta-, para ser maestra, maestra de grado -contesto- y de a poco la sonrisa del otro se va desdibujando en un feo y notorio rostro seguido de una pregunta que carece de sentido tanto como de valor: -Ah si, y... ¿de que vas a trabajar?-.
Pero también me preguntan "¿Por qué?" Por qué quiero ser alguien que nadie desea ser, alguien ninguneado por la sociedad, por los alumnos, por los padres, por los medios. Por qué quiero ser alguien al que cada día se lo respeta menos, que cada día se vuelve más invisible pero con más y más responsabilidades. ¿Por qué?...
Cuando me enfrento a situaciones así, que lamentablemente son muchas, ya no se que contestar.
Al principio me encontré en la etapa de negación (para evitar los comentarios desalentadores) y evitaba hablar del tema. Luego de un tiempo, y en el que evitar responder se volvió insostenible, me encontré totalmente desorganizada, sin saber que contestar, lo que daba como resultado cualquier cosa menos una respuesta "entendible" -estaba cursando otra cosa, pero ahora cambie al magisterio, pero también sigo estudiando otra cosa- lo que acarreaba una inevitable mirada que denotaba un "no entendí nada". 
Pasada la negación y la desorganización, me encontré sumergida en el mundo de las contestaciones con furia. Ya ante el mínimo cuestionamiento de mi elección, miles de palabras me venian a la mente para lograr responder con un implícito "no me rompas las pelotas", si no te gusta mi respuesta no me hubieras preguntado. Pero seguida a esta actitud (que me duro unas semanas), me sentí culpable y dejé de enojarme tanto con la gente y pase a hacer oídos sordos y ojos ciegos (a veces las caras dicen más que malas palabras).
Pero lograr esto, para entender que, lamentablemente, con la realidad que nos toca vivir y la pesada mochila que nos toca a quienes decidimos ser maestros, nadie entienda que haya alguien que desea SER maestro, tuve que darme cuenta, que quiera o no, la gente siempre iba a verme como un bicho raro y nunca como una persona que encontró su vocación y decide ir detrás de ella, una persona que como aquella que elige ser médico y salvar vidas, yo elijo ser maestra y enseñar.
Ante esta realidad insoslayable tenia dos opciones: pelearme con uno y cada uno de aquellos que nunca iban a entender o ser feliz conmigo misma, teniendo la certeza de saber lo que quiero ser y hacer de mi vida. Y elegí lo segundo.
Si ahora me preguntan ¿Por qué quiero ser maestra? no me preocupo en explicar, y que entiendan, que es lo que me gusta, que me gusta enseñar, compartir el crecimiento del otro y ser parte de este, ver reír, aprender o ayudar, sino que simplemente respondo con un "Quiero ser maestra, porque es lo que soy. Por que ser maestra me hace yo misma y creo que es la única forma de la que uno puede ser feliz".
¿Y saben qué? desde que contesto esto, la respuesta que obtengo del otro lado es una sonrisa y un "ojalá muchos otros se dieran cuenta de esto".


Con esta nota doy comienzo a este blog abierto a toda la comunidad - educativa y no educativa- para compartir vivencias, experiencias, comentarios, situaciones y todo aquello que sirva, no solo para enriquecer sino también (tal vez) para expresar aquello que muchas veces creemos nos pasa solo a nosotros y darnos cuenta que no es así.